La idea de meterse a una ingeniería para cobrar mucho dinero se ha acabado

18 julio, 2016

Angélica Gómez Decana del del Colegio de Ingenieros Técnicos Industriales y de Grado de Valencia, el máximo cargo del colegio provincial de ingenieros técnicos alerta de la precarización del sector pero apuesta por su futuro

Decidida y con nuevas ideas, Angélica Gómez afronta su nueva etapa al frente del del Colegio de Ingenieros Técnicos Industriales y de Grado de Valencia. Consciente de los problemas del sector, tiene entre manos varios proyectos y ha iniciado conversaciones con la Administración para solventar situaciones complicadas como el intrusismo. Por otro lado, advierte de la precarización del sector, pero confía en que evolucione: «hay que pelearlo, pero es una profesión de futuro sin duda».

    ¿Cómo lleva estos casi tres meses en el nuevo cargo?
 
    Con mucha ilusión y con ganas de mejorar el colegio. Ya estaba en la junta de Gobierno anteriormente porque era la vicedecana en los últimos cuatro años. La verdad es que el cambio en el colegio lo inició mi antecesor, José Luis Jorrín.
     

    ¿Qué objetivos se plantea?

    Mi objetivo primordial es conseguir un colegio de todos y para todos. Tenemos una profesión muy diversa, y como tal, tenemos necesidades comunes y específicas. Es decir, queremos un colegio versátil que aporte valor añadido a todos los colegiados. Queremos que nos vean como una familia profesional.

    ¿Qué retos afronta el colegio?

    Hemos iniciado una etapa de conocer en profundidad dónde están nuestros colegiados trabajando y, así, poderles ofrecer servicios de calidad. Somos 4.700 profesionales, por tanto es el mayor handicap que tenemos.

    ¿Qué ocurre con el problema del intrusismo?

    Con la crisis, la gente hace lo que sea por salir adelante. A esto se ha unido que se ha eliminado la obligatoriedad del visado para ejecutar proyectos. De este modo, no se puede comprobar la identidad ni la cualificación de los técnicos. Se han dado casos de personas que no tenían el seguro de responsabilidad civil, que no son colegiados y han falsificado un título ante notario. Una vez ocurrió que una persona que suplantó la identidad de su hermano, que era ingeniero, cuando falleció. Cuando nosotros visamos a los colegiados, estamos avalando que el técnico tiene seguro de responsabilidad civil, los estudios adecuados, no tiene ninguna sanción, que está capacitado, etcétera. Sin la obligatoriedad, eso no se comprueba. La Administración debe reaccionar porque es muy grave. Además, el cliente que contrata al ingeniero debe tener una garantía jurídica y profesional.

    ¿Qué proyectos tienen en marcha?

    Hemos propuesto un análisis de las empresas para sacar un diagnóstico del estado en el que se encuentran. Estamos en fase inicial y va dirigido sobre todo a pymes. Además, estamos en conversaciones con el Ayuntamiento para conseguir un plan de coordinación entre inspectores, técnicos y municipios. Además, también estamos tratando de colaborar con las instituciones autonómicas para que los proyectos salgan bien.

    El colegio de Valencia es uno de los que más presencia de mujeres tiene ¿hay algún motivo concreto?

    Cuando entré aquí, había la misma presencia de mujeres que en el resto de colegios de España. De hecho, cuando llegué no había ninguna en la Junta de Gobierno y constituí una comisión de ingenieras. La idea era hacer ver a las profesionales que podían venir al colegio y aportar su visión. Estoy muy contenta con ese equipo porque es multidisciplinar, muy profesional y con una media de edad de 45 años, lo que permita tener suficiente experiencia a la vez que una carrera por delante todavía.

    ¿Qué errores encuentran con más frecuencia en los recién titulados?

    Todavía están muy lejos de lo que es la realidad del mercado laboral. Faltan actitudes que son el 100% del día a día. Por ejemplo, muchos no saben redactar un correo, ni comunicarse o no saben trabajar en equipo. Tienen que tener muchas habilidades, no sólo conocer la reglamentación y saber calcular. Necesitan aprender a resolver conflictos, a comunicarse, a trabajar con personas, a venderse a nivel profesional, etcétera. Por otro lado, creo que el colegio debería participar más en la formación que se imparte en la universidad y contribuir a la excelencia de los titulados. Por lo pronto, estamos interviniendo en una de las asignaturas.

    ¿Qué índice de desempleo manejan en el colegio?

    El colegio es un reflejo de todo lo que ocurre en el mercado laboral. Antes, el 90% de los colegiados que estaban en bolsa era por mejora de empleo. Ahora tenemos 500 colegiados desempleados en bolsa de trabajo de los casi cinco mil que hay. Además, otro de los aspectos que hemos notado muchísimo con la crisis es la precarización del sector; por más trabajo y mayor responsabilidad, peores sueldos. Por ejemplo, puedes ser el responsable de producción de una empresa por mil euros al mes.

    Entonces, ¿estudiar ingeniería no garantiza un buen trabajo?

    Hay que pelearlo, pero al final acabas encontrando tu hueco. Estamos abriendo nuevos campos, como la mediación. Aparte queremos ir evolucionando acorde con las nuevas tendencias. Sí que es una profesión de futuro, pero la idea de meterse a ingeniero para cobrar mucho dinero se ha acabado. Además, el hecho de que se contraten personas con mucha experiencia por un sueldo muy ajustado perjudica directamente a los recién titulados, que no consiguen contratos. Desde el colegio se trabaja para promocionar tanto a los recién formados como a los mayores de 45 años. Queremos ser los comerciales de los colegiados.

    ¿Qué ingenierías son las que más salidas laborales tienen?

    Electricidad y mecánica, principalmente. Esto viene motivado por el sector de automoción. Luego, aparte, todo el tema eléctrico, incluso electrónico, está enfocado a aspectos relacionados con la maquinaria de producción.

    ¿Hay demanda de ingenieros en la Comunitat?

    Yo creo que sí hay demanda. Muchas veces las empresas exigen tanto que a veces cuesta encontrar ese perfil que piden. No obstante, toda empresa debe tener un ingeniero, sino es en plantilla, al menos como asesor. Te puede ayudar en producción, en recursos humanos, en gestión de equipo, entre otros aspectos. Aparte, estamos trabajando con la patronal CEV para promocionar esto en las compañías, dándoles a los colegiados un aval profesional.

Fuente de la noticia: Las Provincias

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